miércoles, abril 25, 2007

Odio ir al dentista

Lo voy a admitir. Públicamente. No me importa. Porque sé que no soy la única. Una de las cosas que más me desagradan en este mundo es ir al dentista. Bueno, para ser más específicos, no es ir al dentista, el problema lo tengo con el torno. Esa herramienta mortífera que con sólo escuchar el ruido que hace me quita todo lo valiente y fuerte que puedo llegar a ser. Así que lo acepto, ¡Soy una maricona en el consultorio de un dentista!

Y es que cuando escucho el torno me lo imagino así:


Cuento todo esto porque ayer tuve que ir, para que me cure dos caries. Y bueno, no dolió mucho que digamos, pero igual, qué cobarde que soy, jejeje... El tatuaje me dolió más, el sonido de la máquina es peor todavía, pero aguanté muy bien. Lo mío con el dentista ya es psicológico nomás =/

4 comentarios:

Ludovico dijo...

Muajajajaja. ni bruno te salvara... muajajajajaj

dark ikari dijo...

auch no doleran esas cosas es como si te metieran corriente en los dientes....de ...de hecho es asi, bueno el asunto es que duele

por suerte no tengo caries n.n

pd: habra que amndar a bruno no?

Washington dijo...

soy solidario... contigo y compartimos la misma fobia... le tengo panico, a los dentistas y sus instrumentos...

Anónimo dijo...

son unos ladrones de bata blanca, vas a ke te revisen tus dientes y te sacan un monton de detalles ke te cobran karisimo y debes pagarlo, enm fin ademas de ke duele les pagas una lana, mendgos ratas, los odiooooo