jueves, julio 03, 2008

Metrovía - Demofobia - Falta de cultura


El martes me tocó ir al centro, para encontrarme con unos amigos y comer juntos. 6pm me encontraba haciendo fila para ingresar al paradero de la Metrovía (ver foto post más abajo) y luego esperar al bus. Llegó uno, repleto, pasó otro, repleto, ya al tercero me tocó entrar a las bravas porque ya iba a llegar tarde. Como siempre, me tocó ir parada, a lo cual no tengo problema, sin embargo me tocó pasar una situación nada agradable. Gracias a Internet (que no es sólo para ver porno) he descubierto que puedo tener "demofobia".

-Momento cultural-
Demofobia:
La demofobia es un miedo irracional a las multitudes (lugares con mucha gente), sobre todo al acercarse o aproximarse a ellas.
La palabra viene del griego, de Demos, pueblo.
-Fin del momento cultural-

Hace mucho tiempo, desde mi adolescencia si no me falla la memoria, tengo un problema con las multitudes. No, no tengo claustrofobia, y tampoco es fobia a un lugar lleno de gente, mi fobia es especial, es cuando estoy apretada entre ellos y no tengo libertad de moverme, es ahí cuando me empiezo a desesperar. Por ejemplo, recuerdo a los 15 años que fui a un concierto y me encontraba en pista, estaba a 1 metro de la tarima, tenía la mejor vista, fue increible, hasta que las chicas detrás de mí empezaron a empujarme y a apretarme. Siento un repentino ahogo y desesperación. Tuve que salirme a empujones e irme a una esquina. Volví a respirar.

Nunca he perdido la compostura, y no me interesa hacerlo. Prefiero salirme del gentío. Pero si no empiezo a respirar profundamente y buscar una salida me dan unas ganas irracionales de trompear a cualquiera que tenga cerca. Sí, creo que eso es considerado una fobia.

Creo que debido a eso rara vez voy a una discoteca, a algún estreno, o conciertos. Trato de evitar lugares repletos de gente y si estoy en uno, con el tiempo he aprendido a ver los espacios vacíos y atravieso por ellos.

Entonces, volviendo al relato original, me tocó apretujarme en la Metrovía y en cada parada quería entrar más gente. Tuve que empezar a respirar, cerrar los ojos y tranquilizarme. En este momento es cuando me molesta la poca cultura ciudadana que tenemos. Ya no había espacio para entrar y una señora se quería meter a como diera lugar. Tuve que voltearme y decirle "señora, ya no hay espacio" y me responde "ay pero mi niño ya se metió", a lo que le dije "pero sáquelo y espere el siguiente carro, vendrá en menos de 3 minutos". Me puso mala cara y dejó de empujar, y las personas alrededor mío le pusieron mala cara de vuelta.

No entiendo la manía de empujarse para entrar, en serio, el siguiente carro llegará en poco tiempo, espera al siguiente y así no se viajará tan incómodo. En serio, no entiendo.

Como mi parada era en la biblioteca, tuve que escuchar algunas veces al conductor pedir por el micrófono que cedieran los asientos a las personas que más lo necesitan. Aunque se supone que los asientos de color amarillo son los designados para ellos, el conductor pedía que por educación y cultura cedieran también los azules. Me da pena que se lo tenga que repetir para que las personas sentadas se levanten, o peor, que el anciano se le tenga que parar en frente para que el otro se levante, y con mala cara.

Lo que también escuché varias veces era al llegar a cada parada, se abrían las puertas y la gente entraba como loca, obstaculizando a los que tenían que salir. Nuevamente el conductor tenía que pedir a la gente que espera a que salgan para luego entrar.

Y es que cada uno piensa sólo en sí mismo y no en el colectivo. "Yo ya estoy sentada y no me voy a levantar para cederle el puesto a un desconocido", o "yo tengo que entrar como sea y si los piso y empujo qué pena", y para finalizar "yo tengo que entrar primero, no me importa que se supone que debo dejar que salgan, yo entro y me vale tres atados".

La Metrovía me parece un buen transporte público, limpios, cómodos, seguros. Pero de qué vale tanta forma bonita si el fondo, los usuarios, nosotros, no aprendemos a usarlos. Una amiga me dijo que esto será una re-educación y tomará tiempo. Es cuestión de tiempo y paciencia a que los guayaquileños aprendamos a trasladarnos con más personas.

2 comentarios:

Ludovico dijo...

Es que es cierto. Cualquier servicio publico no servira para maldita sea la cosa si no se hace nada con la gente que lo utiliza

Anónimo dijo...

coge taxi pues o taxi amigo