lunes, febrero 13, 2006

El ruido de la carroza

Cierta mañana, mi padre me invitó a dar un paseo por el bosque y acepté con placer. Él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
- Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
- Estoy escuchando el ruido de una carroza.

- Eso es -dijo mi Padre-. Es una carroza vacía.
Pregunté a mi Padre: ¿Cómo sabes que es una carroza vacía, si aun no la vemos?

Entonces mi padre respondió:
- Es muy fácil saber cuando una carroza esta vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carroza, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sentirse prepotente y desmereciendo a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:


- "Cuanto más vacía la carroza, mayor es el ruido que hace..."

2 comentarios:

Arturo dijo...

Excelente post! me encanta la analogía...
dijo Confucio:
"Lo único que yo ambiciono y deseo es no caer en la necesidad de vanagloriarme por mis virtudes y por mi inteligencia, y no pregonar mis buenas acciones."

joseph dijo...

Hola, Nita:
Magnífica la observación, y también el comentario de Arturo trayendo muy oportunamente a Confucio. Que también dijo: "Cada clase de persona incurre en un exceso particular. Mediante la observación de los excesos pueden saberse las virtudes del que los comete".
Un saludo.