miércoles, noviembre 11, 2009

Feriado: Quito - Tulcán - Colombia

El feriado que pasó (Noviembre) disfruté de un fabuloso viaje, de una extraordinaria compañía y adquirí maravillosos recuerdos.

Un grupo de amigos fuimos invitados a las frías tierras de Tulcán y no dudamos en decir sí.

Mi travesía empezó el mismo viernes, cuando viajé a Quito. En el trabajo me demoré y salí con las justas al aeropuerto. Me sentí como esos personajes de películas que corren por la sala de abordaje antes que le cierren la puerta. Llegué con las justas.

En Quito, mi adorado Quito, me recibieron mis grandes amigos: La Tortuga, el Cuy y el Oso. Sí, somos todos unos animales. Como era el cumpleaños del Oso, como buena mona relajosa que soy, me le lancé a los brazos y eso causó que una señora detrás de nosotros se asuste. Lo siento, soy muy efusiva jejeje :D

Aprendí que no se debe jugar Chantón (o Párame la mano) con el Cuy, porque no sólo pierde, sino que te hace matar de risa con sus respuestas. Por ejemplo:

- Nombre con S: Soila
- ¡Pero si Zoila es con z!
- Yo le quiero poner con s pues.
- No vale. Cero. Apellido con S.
- Vaca
- ¿Qué?
- Soila Vaca pues
- ¡Cero!

- Nombre con I
- Ijue
- ¡Eso no existe!
- Es de Manabí pues
- ¡Cero!

- Nombre con P
- Pablito, el del clavito.

- Fruta con I
- Incienso comestible

Damas y caballeros. Si juegan con el Cuy, están advertidos. Respuestas hilarantes conseguirán.

Bueno, seguimos. Dormimos temprano, ya que tocaba despertar a primera hora para ir al Terminal. El bus nos sorprendió con música electrónica. Gracias a un frenón a raya surgió en la Tortuga un ruido que fue el clásico de todo el feriado: "Cuuuuuuuuuuuiiiiiiiiii" (como un chancho gritando). En cualquier momento, por cualquier motivo, alguno chillaba cual chancho jeje. El pobre Zeus terminó asustado y se ponía atento al sonido.

Zeus, quién es Zeus, una mascota fabulosa. Hijo canino de la Joy y el Fabián. Fue bautizado como Zeus Supermaxi, super maxilar inferior. Deberán ver las fotos para entenderlo. Tiene los dientes inferiores salidos y tiene pinta de siempre estar de mal humor. Pero es todo lo contrario. Un amor. Ah, y cuidado, tiene un fetiche con los pies. No deja de lamerlos en cuanto se le presenta la oportunidad.

Llegamos al Terminal, compramos los boletos y nos embarcamos. La Tortuga me preguntó si me dormía en los viajes y le dije que no podía, que a lo mucho dormitaba. Qué equivocada estaba. No sé en qué momento aprendí pero en un momento del viaje la pobre me reclamó que más dormida no podía estar. Mal por ella, bien por mí :D Yo suelo odiar los viajes en bus que pasen de 5 horas porque significan un agotamiento. Ahora puede que no. Tocará probar y confirmar.

Tulcán nos recibió a la 1pm con una ligera lluvia. Apenas bajamos, un paisa me ofreció un tintico para combatir el frío. Estaba delicioso. Joy nos fue a recoger. Conocí la casa que tantas veces he visto en sus fotos. La cocina olía delicioso. Llegó Fabián y disfrutamos de un delicioso almuerzo.

Luego nos mudamos a la casa de los padres de Fabián. Una acogedora vivienda, pisos de madera, cocina amplia y un cuarto fabuloso: El Trilladero. Es un viaje en el tiempo. Un espacio de 5x4mts. lleno de objetos y detalles antiguos. Cámaras fotográficas, armas, muñecas, teléfonos, fotografías, máquinas de escribir, calculadoras. De todo. Uno entra a ese cuarto y queda estancado en una extraña nebulosa atemporal.

La hermana patria Colombia nos recibió en la noche. Cruzamos a Ipiales, cambiamos dólares por pesos y caminamos por transitadas calles llenas de personas celebrando Halloween. Niños disfrazados, con caramelos en sus calabacitas. Comimos unas empanaditas deliciosas, de harina de maíz, rellenas de carne y papa. Nos tomamos unas cervecitas en un bar y regresamos a casa. En la frontera, la Tortuga nos entretuvo con un fabuloso comentario a un policía. Tanto así, que nos pidieron los papeles.

3am de la mañana llegó el personaje cuyesco. Lo recibimos con mucha alegría y a dormir se ha dicho.

¡Aaaaa veeeeeendeeeeeeer! Es el grito que pega este condenado para despertarnos. Están advertidos.

Luego de un suculento desayuno, volvimos a Colombia, esta vez a la Iglesia Las Lajas. Una maravilla arquitectónica. Yo no soy religiosa, pero admiro la belleza de las iglesias, los detalles, las imágenes, el olor de la madera. Saliendo de allí, riéndonos de un puesto donde vendían cuy, fuimos a almorzar. Adoré la bandeja paisa. Ay, qué deliciosa. Pero qué bomba también. Me costó levantarme del asiento. Compramos dulcecitos para compartir más tarde, entre ellos el famoso Merengón que nombra Andrés López en la Pelota de Letras. No les alargaré el asunto, por no refrigerarlo se dañó y nunca lo pude probar. Así que sigo con la pica.

Volvimos a Tulcán. Cierto oso triatleta loco ironman estaba pedaleando desde el día anterior, desde Quito hasta Julio Andrade, un pueblo cerquita de Tulcán. Para aquellos que se manejan mejor con distancias, son 240kms. Por eso digo que está loco. Pero así lo queremos y estamos orgullosos de su fuerza interior. Lo fuimos a ver, llegó a la meta, toda la celebración y algarabía, borrachitos incluidos, unos canelazos para combatir el frío. ¡Qué viva el Ironman!

La noche nos agarró caminando al cementario de Tulcán. Es una maravilla. Nunca he visto un lugar de reposo así de magnífico. Esculturas de arbustos, la iluminación tenue y en algunos lugares azulada, la disposición de las tumbas, el cesped. Un fantástico recorrido. Allí encontramos en un letrero de madera una frase que conmovió mi corazón, al recordar a mi papá: "Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando." Rabindranath Tagore.

Saliendo del cementerio, el frío tuvo un rival que le hizo tragar polvo: el hervido. Maravillosa bebida alcóholica. Es un aguardiente que sale del proceso de preparación de la caña de azúcar para sacar el guarapo (gracias Fabián por la descripción), saborizada con maracuyá o mora. Yo vi maracuyá y dije "¡de una!" pero no había. Así que tocó de mora. Fue nuestra colada morada. Qué dañados. Me quedé con la pica de probar el de maracuyá, debe ser delicioso.

Un hervido por persona fue suficiente para hacernos caminar por las oscuras y tranquilas calles de Tulcán, cantando "When the lion sleeps tonight", y el comercial de Gudiz. No, no estábamos borrachos, estábamos alegres XD

Llegó el lunes. Alistamos los trajes de baño y viajamos a Tufiño, a unas deliciosas aguas termales. Un buen tiempo remojados y conversando. Saboreamos unas truchas fritas y descubrí que no me gusta mucho la Pony Malta. O será que debo tomarla bien fría como reza el eslogan. Regresando a casa nos empezamos a preparar para la emisión de Radio 04: Orgía animal. Antes que nada, fue un honor ser parte de dicha emisión. Al público que participó, espero les haya gustado. Nosotros nos divertimos demasiado. Ah, cierto, hubo más hervido. Qué delicia, en serio. Uno siente el calorcito adentro, como si te tragaras fuego. Se deposita en el estómago y emana calor a todo el cuerpo.

El martes nos sorprendió más rápido de lo que quisimos. A empacar maletas y regresar a Quito. Al llegar, disfrutamos de un almuerzo árabe, imprimir los pases de abordaje y vuelta al aeropuerto. Regresé a Guayaquil junto a la Tortuga.

El feriado fue maravilloso. Reencontrarme con grandes amigos, conocer más de cerca a una pareja fabulosa. Fueron 4 días llenos de risas, anécdotas, sensaciones, placeres, comida, bromas, fotos. Me llevo en el corazón muy gratos recuerdos. Y quiero aprovechar el post para agradecer infinitamente a Fabián y Kodama por su hospitalidad. Fueron unos anfitriones 10/10, a pesar del agua helada de la ducha, jajajaja. Gracias también a la Tortuga, al Cuy y al Oso por haber sido parte de este maravilloso viaje. La pasé increíble. Y aunque la vi por un par de horas, gracias también a Anacrix, por irnos a recoger al Terminal y luego dejarnos en el aeropuerto. LOS ADORO.

¿Y ahora? Bueno, en dos semanas me voy a Loja, al Barcamp :D

¿Y luego? Bueno, me quiero ir a Baños.

¿Y después? Lo que venga. Esta mona, que está a punto de graduarse, empezará a escaparse los fines de semana.


Nota: Un par de fotos fueron subidas a mi Flickr.


3 comentarios:

Fabián dijo...

Los días quedaron cortos, necesitamos un feriado de semana completa para la próxima que vengan :)

Un gustazo haberlos tenido por acá y el post está muy bueno, una documentación muy precisa que reforzará nuestros recuerdos del feriado.

Un abrazo.

A veendeeeeeer.

Kodama San dijo...

Oooh!!, te olvidaste de decir que Zeus también fue un buen anfitrión, no ves que probó los pies de todos?, jejeje.

Qué bueno tu relato!, así cada vez que parezca que algo me olvidé de ese feriado pasaré por acá y ahí me acuerdo todo :P

Como dijo Fabián, el tiempo se fue volando, y si, para la próxima tiene que ser al menos una semana para llevarles a más lugares y seguro ahí si ya revisaremos con más exactitud qué mismo es que le pasa a ese calefón!!

Qué bacán persona que me resultaste ahora que te conozcí un poquito más; tanto vos como la tortuga me cohibían con su espontaneidad!! jajaja.

Pasea no más haaaaarto, y disfruta todo lo que puedas!

Saludos!

Ursus Andinus dijo...

Excelente feriado...

No hay más que agregar a tu relato.
Al principio no iba a ir, pero la ida en bicicleta fue la llamada que necesitaba...
Un gusto realmente el ir, el pasar con ustedes, el disfrutar, el compartir las risas.

Mis mayores slaudos a Fabian y Koda, que se pasaron de grandes anfitriones.

Un abrazo y a por otros viajes...