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martes, mayo 18, 2021

Huelga de mascarilla.

Guayaquil, 18 de mayo de 2021

Querida pandemia:

Estimada pandemia:

Pandemia:

Es mi deber informarte que hemos decido postergar la boda hasta que te vayas de nuestras vidas. O, por lo menos, hasta que te tengamos más controlada. ¿El motivo principal? No estás invitada.

Sabemos que será una ceremonia íntima y pequeña. Pero aun así, entre los contados invitados que tendremos, no te queremos presente. Siento mucho tener que hacerte un desplante así.

Permíteme expresarte nuestro sentir. Queremos tener fotos sin mascarilla. Descubrirnos dándole un fuerte abrazo a alguien. Reírnos a carcajadas sin pensar en esas gotitas de saliva que salen de nuestra boca. Sonar un beso en la mejilla. Queremos libertad de expresión. No más toques de queda ni confinamientos. Lo único que queremos que se contagie la gente es de risas y amor.

Queremos libertad de celebrar nuestro amor sin restricciones de bioseguridad. Sin temor a que estés entre nosotros y te disperses. Sin tener que medir el distanciamiento o echarnos alcohol frecuentemente en las manos. 

Llegaste a cambiarnos la vida y hemos aprendido a vivir contigo en nuestro día a día. Y no nos gusta. Qué pena ser así de franca pero nos caes mal. Lo bueno es que nuestro amor sigue intacto. Y eso no lo has podido cambiar. 

Ándate nomás, que aquí no te queremos más.

Atentamente,

Diana.

sábado, junio 22, 2019

Cuando me muera.

1. Donen todo lo que sirva de mi cuerpo. ¡TODO! Cuantas más vidas pueda salvar, seré más feliz. Si es que hay otro plano astral donde pueda serlo.
2. Lo que quede de mi cuerpo, crémenlo.
3. Me encantaría que me mezclen con tierra de sembrado y una semilla de mango. Me plantan. 🥭
4. En caso de no poder plantarme para convertirme en un jugoso mango, lleven mis cenizas al mar. 🌊
5. En mi velorio más les vale que se rían, cuenten chistes, y se acuerden de las pendejadas que hice. Pueden llorar pero no sufran tanto.
6. Brinden café, vino y cerveza. ☕🍷🍺
7. Contraten un carrito de canguil 🍿, algodón de azúcar, y churros. No será solo para los niños. ¡No se hagan los muy mayorcitos! ¡Bien que los veré comiendo churros!
8. Pongan música de los Beatles.
9. Cierren mis cuentas de redes sociales.
10. Vendan y donen mis pertenencias.

Pero por sobre todo, SIGAN VIVIENDO Y SEAN FELICES.
En caso de existir un más allá, ya nos hemos de volver a encontrar.

sábado, diciembre 24, 2016

Navidad con el grupo Nins.

Después de 5 minutos de intentar prender mi laptop estoy aquí. Sí, la pobre está viejita y necesita un poco de paciencia y monearle el cable hasta que agarre. Podría escribir desde la tablet, pero se pierde la magia del teclado. Además que las palabras me fluyen mejor cuando presiono las teclas. Por algo el nombre del blog.

Sí, nada podrá igualar la delicia de la pluma y el papel. Eso es mágico.

Este post se ha venido cocinando solito, de a poco. Empezó con la chaucherita de mi papá. Se calentó con la última clase de yoga en Ganesha, y el "pin" del horno sonó hoy, con el cassette de villancicos. Así que ahora se los voy a servir. Cuidado, está caliente. Pero muy sabroso. 

Papá murió hace 8 años, ya mismo 9 (en enero). Todavía puedo recordar ese día y ciertos detalles con suma precisión. Pero hay uno que viene a medias. No recuerdo cómo obtuve su chaucherita (o monedero). Creo que estaba en su mochila. 

Los pies de papá sobresalían de la sábana blanca que lo cubría. En su tobillo tenía una pulserita de piola. Negra. Recuerdo agacharme, desamarrársela, y guardarla. La usé un tiempo, y la bandida se me cayó en algún lugar y no me di cuenta. Eso fue hace ya tiempo. Pero su chaucherita se mantuvo conmigo hasta hace un par de semanas. No sé cuánto tiempo la habrá tenido él. 

La chaucherita ya está vieja (como mi laptop), por lo que decidí que era hora de cambiarla. Pero no sabía si botarla, o guardarla. Podrá guardar sólo monedas, pero el valor sentimental es mayor. Ha estado en mi aparador, hasta que hoy, para tomarle la foto que verán más abajo, ha encontrado su nueva morada.


Poco a poco he ido armando una especie de altar. Y sin darme cuenta. La chaucherita es esa con tela jean, apoyada en la botellita de vino. Dicha botella me la tomé en Ayampe hace 2 años, en su honor. Al pie del mar. ¡Y claro que le di un poquito a él! Me guinda donde no echaba un chorrito al agua. También hay un rey y reina del tablero de ajedrez que tuve durante muchos años. Juego que él me enseñó a jugar, cuando era tan pequeña que ni siquiera tengo recuerdo de haber aprendido. Desde que tengo memoria, sé jugar ajedrez. Adicional, un par de piedras y conchitas. Y obvio, algo de los Beatles. ¿Dónde tengo el altar? Junto a mis libros. Otra hermosa herencia que me dio. El amor por la lectura.

Este jueves que pasó tuvimos la última clase en Ganesha. Llevo poco más de 1 año practicando yoga. Y aunque soy como la marea, porque he dejado de asistir par de meses, ya sea por danza, entrenamiento multifuncional, o ejercicio en mi casa, no hay nada que se le iguale. Esperen, también soy como Hunter, si se va, viene. 

La clase la dieron en conjunto Rafa y Desi. Y no se les ocurrió mejor idea que dedicarla a abrir el 4to chakra, el del corazón. ¡Ayayai, mona! 


En un post anterior ya les confesé que a veces lloro en el savasana. Adivinen qué pasó. Seeeeeeee. Se me volvieron a salir las lágrimas. Pero ahora le echo la culpa a Desi (la vez anterior fue Rafa). ¡Ya verán!

Sí, sí, les echo la culpa para hacerme la víctima. Pero en verdad les estoy agradecida. Venga, dejen que meta un poco de drama. Eso vende, ñañita.

Durante la clase, Desi dijo algunas cosas que me encantaría recordarlas ahora, para poder transcribirlas aquí. Es más, las quería escribir, pero eso significaba salirme de la postura, y perder el foco. No, lo siento. Ahí quedarán revoloteando en mi subsconciente, ayudándome a sanar, a ser mejor persona. 

Pero hay una frase que sí recuerdo. Porque me la escribí en la pierna. Sí, hice trampa. *Inserte aquí emoji del monito tapándose los ojos*

"Recuerda que cuando atravieses la oscuridad siempre al final habrá luz".

Y este año ha sido eso. Un recorrido en montaña rusa, mezclado con esos trenes que atraviesan túneles. Un subidón emocional. Una lucha interna, obstáculos, desafíos, pruebas. ¡Uufff! Sacudones. Metan fuerza G, tembleque del suelo, pérdida del norte, y no saber qué chucha hacer.

Pero en este momento, mientras escribo, me encuentro muy bien. Tranquila. Bien dice la frase, "mar en calma no entrena marineros". Y como dije esa noche en la clase, todo lo que me ha pasado me ha llevado a estar en el lugar donde estoy. Aquí y ahora. Y estoy agradecida. Eternamente agradecida con todo, con todos. Porque todo en esta vida no es más que aprendizaje. Experiencias, lecciones, momentos, decisiones. Y es para crecer, para mejorar, para ser felices. Porque sé que estamos aquí para ser felices. Y esa felicidad depende de nosotros. Este turbulento año está acabando bien.

Hoy, luego de dormir casi 12 horas seguidas, resucité y busqué un cassette de villancicos que mamá guarda todavía. Canciones que de chiquita ponía en casa desde el 1ero de diciembre. Eso era obligación. Y las cantaba como loca todo el día. Tradición año tras año. Y sí, estoy hablando de muchos años. No sé cuándo mamá lo habrá comprado. Y lo más extraordinario es que todavía lo tenga.

Lo pongo en la casetera, presiono play, y nada. NADA. No sonaba. Al sacarlo me doy cuenta que no estaba la cinta. Pero gracias a mi adolescencia Mac Gyviresca, herramientas, y un poco de cinta, logré recomponerlo. Claro, recordé que tengo problemas de motricidad fina, y me costó un poco. También felicité mentalmente a todos los cirujanos, quienes deben tener una precisión maldita para hacer su trabajo.



Lo vuelvo a poner en la casetera, presiono play, ahora con mamá a mi lado, y después de unos segundos, empezó a sonar. ¡LO HE SALVADO! ¡Salvé la Navidad! Nos abrazamos y empezamos a bailar. Y automáticamente las lágrimas empezaron a rodar (¡Deeeeesiiiiiiii, pooor queeeeee!) Se me agolparon todos los sentimientos, se alborotaron, hicieron mosh y empezaron a gritar: "eh eh eh eh". Y yo, moqueando. Abrazadas todavía. Todo se mezcló, el espíritu navideño, la falta que me hace papá, mi ñaño que está lejos, los recuerdos, todo, todito, todo.

Y adivinen: ESTOY OTRA VEZ LLORANDO.

Pero lloro de felicidad. Porque por más que papá se haya ido, sigue en mí. Por más que mi ñaño esté lejos, sé que está feliz. Y yo estoy aquí, junto a mi madre, una maravillosa mujer. Una guerrera, diosa, que todos los días me enseña. De quien siempre vas a aprender algo.

¡POR QUÉ ME PONGO TAN SENSIBLE EN ESTAS FECHAS!

Y así como el grinch al final de la película, ando contenta. Me vale el sistema, el consumismo, el caótico tráfico navideño, las largas colas de los supermercados, la gente como loca comprando regalos. Me vale. Vuelvo a creer en la Navidad. Vuelvo a creer que esta fecha es para amar, perdonar, estar juntos, sonreír, dar regalos (ya sean materiales o no). El que quiera comprar algo, que lo compre. El que quiera hacerlo a mano, que lo haga. El que no quiera hacer nada, que no haga. Cada uno es feliz a su manera. Y que la Navidad no sea excusa para todo esto. Que todo el año sea así.

Así que mis mejores deseos para todos ustedes, queridos lectores. Les deseo tiempo para estar con sus seres amados. Ese es el mejor regalo que pueden darse. TIEMPO. Aquello es irrecuperable.



Feliz Navidad.

Postdata: Mi casa ya huele a relleeeeenoooooo. ¡Wiiiiiiiiiiii!

viernes, julio 31, 2015

Las fronteras están en nuestra mente.

El sábado pasado participé de un hermoso taller en La casa de mis padres, sobre escritura y sanación interior. Allí, un grupo de desconocidos nos abrimos y compartimos nuestros miedos, sueños, anhelos. Algunos lloramos, también nos reímos (ambas manifestaciones provienen del mismo lugar), y simplemente estuvimos. Fuimos. Hubo 3 ejercicios de escritura, muy íntimos, muy lindos. Pero algo ahí, esa tarde, despertó. Como nos dijo Marcela, a partir de ese día, algo iba a germinar en nosotros.

Bueno, en mi caso lleva germinando hace ya un buen tiempo, sólo que no lo dejo florecer. ¿Pero han visto cómo la naturaleza se abre paso a través del concreto?


Eso está sucediendo en mí.

¿Y ahora? Ya basta:

Ya basta de seguir perdiendo mi tiempo en un lugar donde no estoy satisfecha.
Ya basta de seguir estancada en mi zona de confort.
Ya basta de seguir esperando a que se decida y tome la decisión. Ya sea de estar conmigo o no.
Ya basta de seguir preguntándome dónde está el hombre de mi vida.
Ya basta de seguir permitiendo que otros gobiernen mi vida.
Ya basta de seguir postergando mis sueños.
Ya basta de no meterme a clases de danza.
Ya basta de no viajar.
Ya basta de no bailar.
Ya basta de querer tener un cuerpo perfecto.
Ya basta de hacer dieta.
Ya basta de tratar de encajar en el sistema.
Ya basta de dejar de hacer lo que quiero hacer, por no dejarla sola, por no irme en su contra.
Ya basta de querer ser. Es hora de ser.

Este texto fue uno de los tres ejercicios que hicimos. Ligeramente editado, porque tampoco voy a darles detalles. Fue algo íntimo les puse más arriba, no sean sapos. Sea como sea, fue un ejercicio liberador. Les invito a probarlo. Claro, ahora necesito uno de esos aparatos que ponen afuera de ciertas tiendas donde van pasando las palabras, ¿cómo se llaman? Bueno, poner uno de esos en mi cuarto para que cada tanto pasen estas frases y así no dejarlas en el cuaderno. O en mi mente, también puedo instalar uno de esos ahí.


Así que ahora me vuelvo a repetir la pregunta: ¿Y ahora?

Pues ahora a romper esas fronteras mentales. Como dice el título del post. El asunto aquí es dejar de limitarme. Tal como la naturaleza se abre paso ante algo tan fuerte como el cemento, siendo algo tan delicado como una planta. Pero la naturaleza es sabia y busca la forma.

No limitarme. No quedarme.



"La vida es así, de frágil y fugaz, y a veces se nos olvida".

martes, noviembre 11, 2014

La incongruencia.

La cabeza, el corazón, la vagina. No siempre se ponen de acuerdo. A veces parezco hombre, un par de días al mes me pongo demasiado mujer. Muchas veces no me comprendo. Parece que con el tiempo me he puesto muy exigente y no me atrae cualquiera. O como bien me dijo una amiga: "no hay huevo que te calce". Así de linda es ella. Pero luego leo a Walter Riso y resulta que no debo conformarme con cualquier pendejo. Y así ando, deseando un macho que me calce (no sólo el huevo debe hacerlo). ¿Y qué macho quiero? Chuta, ya he escrito algunos posts al respecto. ¿Dónde está el susodicho? Si lo conocen, no sean mal dato, presenten.

Sí. Estoy feliz soltera. Y prefiero seguir soltera a juntarme con alguien que no me complemente. Bien dice el dicho, "más vale solo que mal acompañado". Sin embargo confieso que ando con ganas de enamorarme. De pensarlo y sonreír. Que me digan "te quiero". Planificar cosas juntos. Admirarnos, apoyarnos. Tener esas largas conversaciones, donde se hable de todo un poco. Conocernos. Mandarnos a la mierda, disculparnos. Tener un amigo, amante, enamorado.

Damas y caballeros, público presente, estoy con la regla, se viene un arrebato de estrógeno.

El asunto aquí es que una está tranquila, esperando a que en algún momento aparezca el susodicho. Pero está también la carne, las ganas, el deseo, la quesura, mijita, la quesura. Uno tiene necesidades... Eso sonó como hombre. Pero dejémonos de comentarios machistas. Tanto hombres como mujeres tenemos las mismas necesidades sexuales. Y sí, me gusta el sexo. No se hagan, chicas, a todas. Entonces una se pone a veces más arrecha de lo normal, y zas, busca defogar. ¿Y después? Cada uno por su camino. A la larga eso ya cansa. Como acabo de decirle a un pana: "no quiero tirar y ya, quiero tirar con feeling". El vernos a los ojos y sentir que hay una conexión que vas más allá de la parte física. Porque el cuerpo se va. Uno llega al clímax, y esa sensación orgásmica se desvanece de a poco. Pero si hay algo más, eso queda.

Ay, bendita regla...

Claro, una aquí está rica, entonces el hombre te ve y te quiere entrar. Y no niego que me gusta sentirme deseada. Me encanta. Pero quiero más que un simple "cuerpeo" (como lo clasifica otra amiga). Es fácil agarrar, acostarse con alguien, y ya. Salen esas propuestas. También sale por ahí uno que otro que quiere algo serio. Pero no cuadran. Y los despacho (por eso mi amiga me chantó lo del huevo. Yo, la exigente). Por otro lado puede que algunos no se atrevan a intentar algo serio conmigo porque saben que aspiro alto (ahí mi amiga y Walter Riso no están de acuerdo) Además, hablo de sexo sin ningún tapujo, soy machona, zángana, jodona, descomplicada, y digo las cosas de frente, sin tanto drama. Así que sé que todo esto hace que puedan verme como alguien con quien pueden intentar un vacile y ya.

¿Y yo? ¿Qué quiero? Quiero alguien con quien planificar un futuro. Viajar. Ir al teatro, al cine. Salir con amigos en común. O simplemente quedarnos en casa, viendo una película, escuchando música, comiendo. O simplemente cada uno por su lado, en su patín. Extrañarnos. Corregirnos. Que se cabree con mi necedad. Pero que me tenga paciencia, por favor. Que sepa mis antojos, y que soy maricona para el dolor de estómago. Que me encantan los niños, pero me irritan los malcriados y peor si hacen berrinches. Que soy amante del chocolate, los viajes por carretera, tragona, irritante, desvergonzada. Me gustan los deportes de aventura, soy engreída, a veces inoportuna, e impulsiva.

Entonces así me encuentro, buscando, esperando, deseando, sin encontrar. Encontrarme, encontrarnos. En algún momento nos encontraremos. Sigo creyendo.

viernes, septiembre 19, 2014

Descanso médico.

Ya sabemos que un pequeño golpecito puede cambiarte la vida en una milésima de segundo. Y aquí estoy yo, otra vez, postrada en cama, gracias a que mi querido dedo se dio duro contra un fierro y se fracturó el hueso. 

¿Dolió? ¡Ayayai! No se imaginan. Bueno, confieso que en ese momento dolió lo suficiente para detenerme, evaluar la situación, y seguir con el wod (jajajajajaja, sí, sí, aquí deberán recordar que esta mona es masoquista y tiende a minimizar los dolores). Pero después de una hamburguesa, una ducha, y linimento olímpico, seguía doliendo. No alargo el asunto, hospital, rayos x, fractura del dedo gordo. Reposo médico. 

2 semanas de pasar acostada con la pata alzada y moverse lo estrictamente necesario, para mí, puede ser una agonía. Chao bici, trote, crossfit, competencias, etc. Hola Netflix, Facebook, Instagram, Twitter, Internet, tv cable, etc. Ya saben, hay que verle el lado positivo a todo.

Han sido 2 semanas interesantes. He descansado todo el cansancio que he venido acumulando estos últimos meses. Lo que significa que tengo un cúmulo de energía que está listecita para estallar. Ya está burbujeando dentro de mí. También he honrado a Baco y aunque he seguido una alimentación sana, confieso que he pecado y me he embutido de alimentos no muy sanos pero sí muy ricos. Oh sí, cuando tenga luz verde para volver a hacer ejercicio voy a meterle con todo. Han sido días en que he pensado mucho, analizado mi vida y la situación actual en la que me encuentro.

¿Saben? Justo antes del accidente, iba a asistir a un taller que prometía mucho. Sentía que iba a ser un cambio o un gatillo para poder salir de una especie de bache emocional en el que me encuentro. Estaba muy emocionada. Y fui al crossfit con una pereza maldita. No quería entrenar esa noche. Luego del golpe entendí aquella frase que dice: "la pereza es la madre de todos los vicios, y como toda madre, hay que respetarla". Y fue que yo, por irrespetuosa, me di en el dedo. Y aquella insignificancia me derrumbó todo. Se fue el taller, no pude ir a la competencia de 6k, y he pasado enclaustrada en casa.

Pero resulta que no debo depender de algo externo para salir del hueco en el que estoy. Soy yo la responsable. Todavía me pregunto qué estoy haciendo. Y me río de mí misma, por cojuda y por cobarde. Por cómoda, por conformista. Porque sé lo que estoy haciendo mal y lo sigo haciendo. Porque me estoy desperdiciando, y perdiendo tiempo valioso. Porque sé que puedo ser más feliz. Me estoy preguntando "¿qué estás esperando, Diana?" Es esa comodidad, esa falsa seguridad. El no querer salir de la zona de confort. Pensar que desperté a las 2 de la madrugada un sábado con un dolor insoportable, y me las arreglé para agarrar un taxi y hacerme ver el dedo al otro extremo de la ciudad, pero no me atrevo a mandar todo al cuerno y enrumbar mi vida en un camino que verdaderamente me haga feliz.

¡Cobarde!

Y sonrío. En este preciso momento estoy sonriendo. Irónicamente, imagino.

Ahora sólo quiero poder caminar otra vez. Que el doc me vea la pata y me diga que ya puedo apoyar el pie.

A lo mejor y empiezo a caminar, y caminar, y caminar, y me voy de largo.

Adiós.

jueves, enero 23, 2014

Ven.

Ven y abrázame hasta quedarme dormida.

Aunque ahora que lo pienso, hace calor como para dormir abrazados. Pero igual, quédate cerca, toma mi mano. Que tu rostro sea lo último que vean mis ojos. Y sonreír, justo antes de quedarme dormida. Con tu recuerdo, con tu cariño.

Tu corazón latiendo junto al mío. Un ritmo tan conocido, tan tuyo, tan mío. 

Caer despacio en ese mundo, donde somos y dejamos de ser. Donde volamos, y muchas veces, empezamos a caer. Aquel lugar donde los sueños se hacen realidad. Y me dejo llevar. De tu mano, a donde sea.

Vamos. Ven. Vámonos. Nos fuimos.

Sonríe, y digamos "adiós". 

Hasta mañana, donde sea que estés...

Adiós.

lunes, septiembre 23, 2013

Quiero un beso de buenas noches que se convierta en uno de buenos días.

Quiero cuidarte. Y sorprenderte, un domingo, con el desayuno en la cama.

Cantar en el carro nuestras canciones favoritas. Se vale desafinar. Y reír. Quiero reír contigo. Hasta que nos duela la panza, y salten lágrimas. Escucharte reír. Que seas una de mis razones para sonreír.

Hacer ejercicio juntos. Cuidarnos. Mantenernos en forma. Porque nos gusta, porque nos hace sentir bien. Y pecar, ji ji ji. Romper un piti la dieta. Ay, malditos antojos.

Quiero bailar contigo. Dejarme llevar por tu ritmo.

Abrazarte. Hundirme en tu pecho. Acariciarte el cabello. Quiero respirarte. Llenar mis pulmones con tu aroma. Inundarme de ti.

Y escaparnos. ¡Adiós, mundo! Hoy sólo seremos tú y yo.

Acostarme en tu estómago a leer.

Hacer nada juntos.
Hacer todo. 
Ser y estar.

Quiero crear una rutina. Que nos guste. Hacer el mercado. Tú cocinas, yo lavo. Yo cocino, tú lavas. Pares o nones.

Rascarte la espalda. Plantarte besos en toda la cara.

No siempre será fácil, no siempre estaremos de acuerdo. Prometo esforzarme. Sé que puedo ser cabeza dura a veces. Tú también tendrás tus temas. Y así te amaré. Por todo lo que eres, y lo que quieres ser. Por lo que somos.

Quiero defenderte, protegerte. Seré tu guerrera.

Llegará el día en que te vea, nos veamos, y todo será diferente. Seremos un equipo. Visualizaremos la meta. Seremos felices juntos.



--
Quiero.

domingo, junio 02, 2013

Quiero.


Quiero alguien loco como yo.
Que le guste planificar, y que también despierte un sábado sin planes y diga: "vámonos a la playa".
Que le guste que sea payasa. Y que ande en bici conmigo. Que haga ejercicio, y le guste estar en forma.
Que baile. Se coma mi comida. Y diga que está riquísima.
Que diga que yo estoy riquísima. Que me haga sentir una reina, una princesa, una puta en la cama. Que me coquetee, me diga que hoy estoy guapa. Y cuando algo no me asiente, me lo diga. Que se deje de huevadas, si ese jean me aplasta la nalga, dígalo.
Que sea un atrevido. Que me agarre la nalga en público, cuando nadie nos esté viendo.
Que despierte en la madrugada cachondo, y me haga el amor. Eso sí, no todas las noches. Quiero dormir, por favor.
Quiero alguien hogareño. Pasar un finde encerrados en casa. Descansando, viendo una peli. O cada uno por su lado.
Que comprenda mis manías, y me las goce. Sí, porque parece que soy obsesiva-compulsiva. Pero de las buenas -hasta ahora-, tranquilidad.
Quiero alguien que me abrace. Me bese la punta de la nariz, acaricie mi rostro, me rasque la espalda.
Quiero que me haga reír. Que me joda, me moleste, me saque de quicio. 
Quiero que me maltraten con cariño. Sí, también tiendo a ser sadomasoquista. No me pegues, que me enamoro.
Quiero alguien que no fume, ni use drogas, y beba cuando la ocasión lo amerita. Alguien que no necesite alcohol para divertirse.
Quiero alguien que escriba correctamente. No tiene que ser un grammarnazi como yo, pero las faltas ortográficas no van conmigo.
Quiero alguien que cometa errores, que los acepte, se disculpe, y trate de no volverlos a cometer. 
Quiero alguien con quien aprender.
Quiero alguien a quien admirar. De quien sentirme orgullosa, por estar a su lado. Alguien que crezca, y quiera ser mejor persona. Alguien que me apoye, me ayude, y me bote al vacío, cuando vea que estoy lista para volar.
Quiero pasión, quiero lujuria, quiero locura.
Quiero alguien maduro, responsable, trabajador. No quiero que se pudra en plata. Ni mansiones, 3 carros, y 2 piscinas. 
Quiero alguien sencillo, que no se complique por las puras. 
Quiero alguien seguro, independiente. Que no se muera porque no estoy ahí. Pero que me extrañe.
Quiero alguien que exprese sus emociones, lo que siente, lo que piensa, lo que quiere. Que no se guarde las cosas. 

Debe saber que:
Todavía lloro por la ausencia de mi papá.
No me gusta mostrar mi lado vulnerable. No dejaré que me vean llorar tan fácilmente.
Tuve una infancia muy complicada. Que me batraceaban en la escuela, era tartamuda, me sentía gorda, fea y tenía muchos problemas de autoestima.
Soy machona. Rara vez me maquillo. Amo andar en pantaloneta y zapatos de caucho. Pero también me gustan los vestidos, y las faldas.
Me gusta el huevo frito con la yema intacta.
A veces tomo el agua o el jugo a pico directo de la jarra.
Amo, amo, AMO a los Beatles.
Soy una "grammarnazi". Temática con la gramática y ortografía.
No le hago al fútbol, soy agnóstica tirando a atea, y medio me interesa la política.
Me equivoco, cometo errores, defraudo.
Amo a mi madre, pero muchas veces me saca de quicio.
Soy una antojada de mierda.
Tengo antojos permanentes: helado, galletas, yogurt con pan de yuca, chocolate, arroz con menestra y carne, camarón, maracuyá, comida china.
A veces me dan antojos de algo indefinido. Rara vez sucede. Me da el antojo, pero no sé de qué es. Y sufro. 
Soy temática para ir al cine. 
Soy terca, obstinada, obstusa, caprichosa, peleona, infantil, orgullosa.
Para aceptar que me equivoqué, me toma tiempo, trago mierda, pero al final agacho la cabeza y lo acepto. 
No me gusta que me griten por las puras, que me culpen de algo que no hice, y discutir las cosas más de dos o tres veces.
Cuando me enfermo, me gusta que me engrían, me apapachen y me cuiden hasta que me sienta mejor. Soy una niña.
Soy una engreída de mierda.
Jodo, porque cuando me toca joder, jodo en serio. A pain in the ass.
Si medio hace frío, se me hielan las manos y los pies (y la puntita de la nariz).
A veces me quedo callada, y disfruto esos momentos de silencio.
Soy bulliciosa, y gritona.
Soy temática con la limpieza, pero al mismo tiempo puedo ser una cochina de mierda.
Tengo mis incongruencias.
No me gusta perder, y me cuesta aceptarlo.
Me debato entre la responsabilidad y la irresponsabilidad en algunas facetas de mi vida.
Cuando me cabreo, me cabreo en serio. Puedo mandar a la verga. Muy rara vez va a pasar. Pero puede suceder. 

Quiero...
Quiero alguien que se debata entre la locura y la cordura. Alguien con quien volar, y aterrizar. Alguien que me ayude a entender por qué a veces nos complicamos por pequeñeces, y que con una sonrisa, me ilumine el día. Alguien que vea, entienda, y acepte, que no soy perfecta. Tengo mis errores, mis huevadas, mis cargas, pero vivo feliz. Soy feliz. Alguien con quien compartir la felicidad de vivir.

domingo, diciembre 30, 2012

2013

Se acaba el 2012. Todo el mundo empieza a desear cómo quiere que sea el 2013. Y es ahí donde escucho cosas como:

- "Que todo el 2013 te vaya bien".
- "Que nada malo ocurra en este nuevo año".
- "Que no tengas problemas".

Y así sucesivamente. Y está bien. Es comprensible que desees cosas buenas para tus seres queridos. Y para ti también, obviamente. Es normal que no quieras estar enfermo, sin dinero, triste, con problemas, estrés, el corazón roto, etc. No debemos desear el mal a nadie, por el karma, la ley de la vida, y todo eso, que dice que todo lo que deseas al otro, se te va a regresar. Más el pensamiento positivo, la ley de la atracción, y bueno, todo aquello. Esperen, esperen, faltó mencionar la física cuántica. Ya, listo.

Sin embargo, yo no estoy de acuerdo con desear que sólo hayan cosas buenas. No significa que quiera que pasen cosas malas. No lo quiero. Pero no podemos obviarlas, esconderlas, o simplemente hacerlas desaparecer como por arte de magia. Las cosas suceden por algo, y debemos aprender de ellas. De las buenas y de las malas experiencias.

¿Qué aprendí yo de las "cosas malas" que me sucedieron este año?

- Que debo andar en bici con mucha más precaución. Porque Guayaquil todavía no es una ciudad amigable con el ciclista. Hay que seguir luchando.
- No debo dejar mi billetera en la mochila dentro de la bodega de un bus interprovincial. Sí, viajar ligera y todo, pero fue un descuido de mi parte, y adiós documentos y billete.
- Puedes quedarte un tiempo estancada, o perdida, sin saber qué hacer. Pero debes buscar la manera de salir adelante. Y al hacerlo, verás hacia atrás, y te sentirás bien al haberlo logrado.
- Las relaciones no duran para siempre. Guarda tu momento de luto, levántate, y sigue tu camino.

Dejen de pedir que no haya "cosas malas" en el 2013. Son necesarias, para apreciar las "cosas buenas". Es simple y puro equilibrio. Lo que deben pedir es ingenio, y buena actitud, para solucionarlas, y salir adelante. Aprender de las experiencias y seguir creciendo. ¿Cómo creen que sería una vida con puras "cosas buenas"? Aburrida. Necesitamos obstáculos, desafíos, metas. Ellos son los que nos definen.

Es por esto, que yo deseo un 2013 que me sorprenda. Que me haga crecer, ser mejor. Un año en donde pueda seguir aprendiendo, que me dé oportunidades de reír, y de llorar. De abrazar. De enojarme. De perdonar. Un 2013 para agradecer. Para caerme, y volverme a levantar. Para ser feliz. 


miércoles, noviembre 14, 2012

Alegría.



Alegría 
Como la luz de la vida 
Alegría 
Como un payaso que grita 
Alegría 
Del estupendo grito 
De la tristeza loca 
Serena 
Como la rabia de amar 
Alegría 
Como un asalto de felicidad

viernes, noviembre 02, 2012

Volar.

Vos vuelas con más libertad, yo tengo mochadas las alas. ¿Si primero me enseñas a volar bajito? No comprendo, ¿cómo puedes ser tan espontáneo y arriesgado sin temer a salir herido?


"Sin riesgo no hay vida... si no camino o avanzo, cómo podré saber lo bello que es más adelante... y por eso me lanzo al vacío. Y si me toca salir herido, aprendo la lección, buena o mal y la guardo. Y sigo adelante, sonriendo, como usted lo hace en este momento... ¡Me regalas otra sonrisa por favor!"

Y sonrío.

Y recuerdo al Principito. 


"- Por la noche mirarás las estrellas. La mía es demasiado pequeña para que te muestre dónde se encuentra. Es mejor así. Mi estrella será para ti una de las tantas estrellas. Entonces, te gustará mirar a todas las estrellas. Todas serán tus amigas. Y además voy a hacerte un regalo...

Volvió a reír.

- ¡Ah, hombrecito, hombrecito, me gusta escuchar esa risa!

- Justamente ése será mi regalo... será como con el agua...

- ¿Qué quieres decir?

- La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para quienes viajan, las estrellas son guías. Para otros no son más que pequeñas luces. Para otros que son sabios, ellas son problemas. Para mi hombre de negocios significaban oro. Pero todas esas estrellas son mudas. Tú tendrás estrellas como no tiene nadie...

- ¿Qué quieres decir?

- Cuando mires el cielo por la noche, dado que yo estaré en una de ellas, dado que yo reiré en una de ellas, entonces será para ti como si rieran todas las estrellas. ¡Tú tendrás estrellas que saben reír!

Y volvió a reír.

- Y cuando te hayas consolado (siempre se encuentra consuelo) estarás contento de haberme conocido. Serás siempre mi amigo. Tendrás ganas de reír conmigo. Y abrirás de vez en cuando tu ventana, así, por placer... Y tus amigos se sorprenderán de verte reír al mirar el cielo. Entonces les dirás: "Sí, las estrellas siempre me hacen reír". Y ellos te creerán loco. Te habré jugado una muy mala pasada...

Y volvió a reír.

- Será como si te hubiese dado, en vez de estrellas, montones de pequeños cascabeles que saben reír...

Y volvió a reír."

Creo que he olvidado lanzarme, más seguido. Pero, ¿salir lastimada? ¿otra vez? Sacudirse y seguir adelante. Pero cuántas veces más, es la pregunta. ¿Por qué?

Por vivir, por aprender, para ser, para estar. 

A lo mejor y me he dejado vencer por el sistema. Aparenta ser más seguro, y así no me hago lío. Pero son estas pequeñas cosas que me tambalean y me remueven esa loca energía que tengo dentro. Esas ganas de desatarme y mandar todo al carajo, y vivir, bailar, reír, y simplemente disfrutar.



"Quiero ir contigo al teatro, luego al bar a bailar tomando, y amanecer bailando contigo... desnudos... ¡volando!"

Y papá viene a mí. Pequeños destellos, carpe diem. Ese man estaba loco. Y yo heredé esa locura.

¿Dónde está?

¿Dónde estoy?

Pero sobre todo, ¿para dónde voy?



martes, junio 01, 2010

Sólo un beso

¿Qué sucederá si te beso? Quisiera darte uno, y que lo correspondieras. Por qué negarlo, me atraes. Eres inteligente, talentoso, atractivo, me gusta la forma como piensas, tienes un gran gusto musical, y hoy me sorprendiste cantando las mismas canciones que yo. Aquellas canciones refundidas que nadie comparte conmigo, empezaste a entonarlas.

Me gustas desde la primera vez que te vi. ¡Diablos!

No quiero nada serio, no quiero nada largo. Sólo quiero un beso. Bueno, estoy mintiendo. No creo que me conforme con uno solo.

Pero noooooo puedo. Monita, amárrese la boca, y quédese con las ganas.

Cha que...

viernes, abril 23, 2010

Qué no daría por volver a ver a mi papá...

- arreglando cosas en la casa con su caja de herramientas.
- preparando su famoso batido de guineo, con un toque de esencia de vainilla.
- riendo o haciendo una broma.
- buscando sus lentes por toda la casa.
- comiendo con tanto gusto galletas noel con mantequilla y queso.
- haciendo dedo para ir a Montañita.
- sacando de su mochila una botella de vino tinto.
- disfrutando como un niño el queso de coco.
- acostado boca arriba en el mar, dejándose llevar por la marea.
- sumergido en un libro.
- regalando flores que recogió mientras iba por la calle.
- cantando.
- curando una herida.
- besando y abrazando a un bebé, conocido o no.
- bailando salsa.
- explicándome qué significa una palabra o algún acontecimiento histórico.
- tomando café.
- tratando de ocultar una broma que hizo pero no poder contenerse y estallar de la risa.
- acariciándome el cabello.
- leyendo el diario un domingo por la mañana.
- llamándome sólo para decirme "te amo".
- gritándome "viva la víspera" desde el 1ero de marzo.
- dándome la mano para cruzar la calle.

jueves, abril 22, 2010

Bésame

Sí. Otro post calenturiento. ¿Por qué? No tengo idea. A lo mejor mi inspiración anda calentona y de la nada me surgen ideas para escribir un poco pasadas de tono.

Y ahora me han dado unas ganas terribles de besar. Pero no cualquier beso, no cualquier boca. Un beso suave, húmedo, largo. Que recorra tus labios, te besen la comisura. Hundiendo la lengua en lo más profundo de la boca, cruzándose, entrelazándose. Recorriendo con la punta de la lengua el contorno de los labios.

Esos besos que empiezan suave para luego subir la intensidad. Esos besos que te cortan la respiración, que te dejan en la nada, pero sientes todo.

Y un pequeño mordisco, del labio inferior. Sostenerlo ahí, entre tus dientes, un ratito más. Sí. Qué rico.

Esos besos en los que agarras con tus manos el cuello del otro, para luego recorrer sus cabellos, despeinándolos un poco. Luego abrazarse, sentir la respiración del otro, poder escuchar los latidos de su corazón.

Una boca de labios gruesos, carnosos, rojos y brillantes. Una boca que de solo verla se te antoje comértela.

Y sonreir mientras besas. Y luego empezar a jugar. Acercarme y justo cuando estoy a punto de besarte, alejarme, y reírme. Porque sé que quieres besarme.

Sentir tu aliento bañándome. Estar cerca, con las bocas entreabiertas y sentirte respirar. Respirar a través de ti.

Hacer el amor a través de un beso.


Diablos, quiero una boca, ahora. Pero no hay ninguna. Por el momento, ninguna que me provoque besar.

viernes, abril 16, 2010

Un viaje por mi libido

Volviste a subir al mismo bus que cogí yo. Tu pantalón y camisa manga larga me hicieron reconocerte fácilmente. Fue lo que en la ocasión pasada, llamaron mi atención. Ese día, como siempre, el bus estaba lleno, nos tocó pararnos en el pasillo, uno a lado del otro. De reojo te analicé. Zapatos negros, corbata azul, carpeta en la mano, cabello engominado peinado hacia atras. Más alto que yo. Me gustan esos hombres.

Traté de percibir tu aroma, pero la cantidad de gente y olores no me lo permitió. Me quedé con las ganas.

La señora sentada al pie tuyo se levantó para bajarse del bus. Y me cediste el asiento. Es caballero, pensé. Punto a favor. Te sonreí y me senté mientras decía gracias.

Pensar que, quizá, jamás te enteres que has inspirado un post...

Tu entrepierna quedó a la altura de mi hombro derecho. Claro, las hormonas empezaron a hacer de las suyas. Sentía la carpeta golpeando ligeramente mi espalda. Tenías que agarrarte bien para no caerte. Quise decirte "puedo llevarte la carpeta si quieres", pero me quedé callada. Qué cobarde.

Se desocupó el asiento detrás mío, y te sentaste. El saber que estabas detrás mío me excitaba. Tenía el cabello recogido. Te mostré mi nuca. Espero la hayas visto. Esos cabellos chiquitos que van naciendo, los que me hacen erizar con tan solo un pequeño soplido. Espero hayas querido soplarlos.

Estaba sumergida en la lectura de mi libro. Pero no pude leerlo completamente. Las letras se convertían en gemidos, las palabras en tus dedos, un párrafo en tu espalda, el capítulo entero era tu cuerpo. Era allí donde quería sumergirme. Y perderme.

Está atrás tuyo, está atrás tuyo. ¡Ya mente! Contrólate. Deja terminar el capítulo. Verne nunca ha sido tan difícil de leer.

El viento despeinaba mi cabello. Ya estaba cerca de bajarme y me acomodé el cabello despeinado con doble propósito: el no andar con los mechones alborotados y el mostrarte mi cabellera. Solté el pincho, introduje mis manos y acomodé mis cabellos. Me peiné y volví a agarrarme el cabello. Espero hayas percibido el shampoo.

Me bajé.

Pero eso fue hace una semana. Hoy, justo hoy nos volvimos a subir al mismo bus. Había asiento disponible, me senté de una. Oh, qué delicia. Ahora quedaron tus nalgas a la altura de mis hombros. No podía ser tan obvia de morbosearte. Pero pude sentirte gracias al movimiento del bus. Sin embargo se desocupó un asiento más atrás y te fuiste, dejándonos solas, a mí y a mis ganas.

Hoy sí pude leer el capítulo de Los hijos del capitán Grant sin tanta interrupción.

jueves, marzo 11, 2010

Wishlist de 27 añitos

El 28 de marzo cumpliré 27 años, seré más vieja, más sabia; gallina vieja da buen caldo; hay que ser como un buen vino tinto, mientras más añejo, más sabroso; más sabe el diablo por viejo que por diablo y... y... bueno, no se me ocurren más frases de vejez por el momento. Lo que sí puedo decirles es que han sido 27 maravillosos años, con sus cosas buenas, sus cosas malas. He aprendido, he metido la pata, he pedido perdón, he amado, he perdido, he ganado, he vivido carajo.

Estos 27 años me han enseñado muchísimas cosas. Experiencias que me han definido como persona, que me han hecho lo que soy. Mi papá me enseñó que uno es como una masa de barro, y poco a poco se va moldeando. Factores como la familia, el entorno, el nivel socio económico, los amigos, las experiencias vividas y el mismo carácter de la persona influye en este molde. Siempre me decía que mientras uno es joven es más fácil moldearse, porque el barro todavía está fresco. Pero con el tiempo se va secando y cada vez es más difícil cambiar. Es por ello que uno debe aprovechar su juventud para formarse de manera correcta porque ya de adulto cuesta más. Así aprendí a aceptar con más facilidad los defectos de una persona mayor. El barro ya está seco y definirlo toma más trabajo.

Y bueno, luego de esta pequeña introducción, qué viva la víspera caramba. A seguir viviendo con goce en el corazón y a disfrutar de este precioso regalo llamado vida. Y hablando de regalos, esta mona le gustan muchas, muchísimas cosas, y he elaborado una lista para que tengan una idea. Hay de todos precios, que se ajustan al bolsillo de cada uno :D

---Redobles---

- Memoria para la cámara de 4 u 8 gigas

- Libros: 1984, el último de harry potter (pa completar la colección), las mil y una noches (el original, no la versión infantil), viaje al centro de la tierra o cualquiera de julio verne (menos los hijos del capitán grant), cualquiera de Asimov, Edgar Alan Poe o Howard Phillips Lovecraft, o alguno que creas me vaya a interesar ;) me gusta la ficción, suspenso, aventura

- Películas que me faltan: Volver al futuro (la trilogía), La historia sin fin, Alien (todas), La naranja mecánica, Natural born killers, Lolita, Brazil, Harry Potter (todas), The Shining, Spaceballs, Grease, La tumba de las luciérnagas, Ciudad de los niños perdidos, La vida es Bella, Footloose, Singin' in the rain, El Especialista, Les Luthiers, 4 rooms, Grease, Ciudad de Dios, Crónicas de Riddick (las dos), El Padrino (la trilogía). No tienen que ser las originales, con una pirata de buena calidad basta y sobra ;o)

- Juegos de mesa como: Clue, Ajedrez, Jenga, Pictionary (ya tengo Monopolio, Risk, Scrabble y Rummiquib)

- Shower gel o splashes, frutales, cítricos o un poco dulzones (no empalagosos). Cremas no por favor.

- Líquido para hacer burbujas de baño

- Burbujas! Pompas de jabón! De colores. Desde el frasquito con la pajita hasta las pistolas. Cualquier cosa que haga burbujas me encanta!

- Una lámpara de lava roja.

- Líquido limpiador de compus y cámaras, esos que dicen "cleaning solution"

- iSkin para macbook pro 13'

- Guantes para hacer ejercicio, pa alzar pesas (azules o negros)

- Juego de mancuernas (actualmente sólo tengo de 1 y 8 libras)

- Zapatos de caucho, los que tengo ya están pasando a mejor vida :o(

- Chocolates, galletas, gomitas, duuuulceeeeeeees en general :D (no pasas ni menta) Adoro los twix, los raffaello, las galletas danesas de mantequilla, leche de frutilla, cereales. Tortas de chocolate, negritos, frutitas de leche en polvo, cheesecakes, bolitas de coco, duuulceeeeeeees :D

- Monitos! Peluches, adornos, camisetas, jarros, lo que sea que tenga monitos :D

- Un corcho con marco para poner fotos (mínimo metro y medio, o sea, entre mediano y grande)

- Pyjamas, de short o pantalón largo (creo que tengo apenas unita) (M - L ahí al ojo)

- Medias de colores, con rayitas, bolitas, de deditos, etc (calzo 10)

- Una sesión de spa, limpieza facial, manicure, pedicure no me vendría mal

- Mi cuarto necesita pósters. De los Beatles, Queen, Sade o pelis (sapea mi perfil pa que veas mis favoritas)

- No me opongo a que me paguen el retoque de color de mi tatuaje =p Es más, la dama de fuego estará muy agradecida de arder otra vez.

- Una tarjetita de Pinto, Marathon, De Prati, Las Fragancias - Burbujas así puedo comprarme algo bacán :D

- Reloj de muñeca, el que tenía se lo llevó un duende o quién sabrá porque no lo encuentro. Soy jodida pa los modelos así que mejor me llevan y lo compramos :D

- Un buen vino, dulce, joven, muy fuerte no aprendo a tomar todavía. Así que nada de Malbec ni Merlot

- Smirnoff Ice, hace mucho tiempo que no me tomo ni unito y ¡me encantan!

- Inciensos o esencias en aceites pa quemar en difusor (se encuentran en esos lugares de feng shui y cosas naturales). Olores como el coco, canela, miel, jazmín, cítricos, tranquilizantes, frutales, energizantes.

- Manualidades también me encantan. Cosas hechas a mano siempre me sacan una sonrisa. Veamos esa creatividad :D

- Y si tienes otra cosa en mente que no está en esta lista y creas que me pueda gustar, será siempre bien recibido :D Veamos si me sorprenden jejeje.

lunes, marzo 01, 2010

Si la gente...

Me robo un parrafito del blog de una gran amiga. Es tan precioso y preciso, que quiero compartirlo con ustedes.

Si la gente se preocupara por las cosas que pasan más allá de su nariz, si tan solo una vez al día fueran más humanos, si miraran el cielo que está sobre sus cabezas y se dieran unos minutos para respirar, o por lo menos entraran saludando a las oficinas, cedieran el puesto a los viejitos o a las embarazadas en los buses que van a full en vez de hacerse los dormidos, o si no andaran tan mal encarados y regalaran al menos una sonrisita... si hicieran el trabajo que les corresponde, si brindaran información de las empresas donde trabajan, clara, detallada y sobretodo verídica únicamente por teléfono!!... esas son las pequeñas cosas que harían una gran diferencia en nosotros... pero, ¿cuántos años y qué cosas tendrán que pasar para que así sea?...


Fuente: Kodama San

lunes, febrero 22, 2010

A partir de las 5y30pm

Mi día es impredecible. Puedo llegar a casa enseguida o no. Talvez voy a un centro comercial a hacer unas compras, o me encuentro con mis amigos para comer. En casa, pueden pasar muchas cosas. Llegar cansada y acostarme un rato, para sorprenderme despertando a las 10pm, poner la alarma y seguir durmiendo. A lo mejor veo una película, o converso con mi mamá. Otros días, me meto a la cocina a preparar algo de comer.

Trabajo de 9am a 5y30pm. Mi día empieza a las 5y30am cuando me despierto para hacer ejercicio. Tengo una rutina que rara vez varía. Pero a partir de las 5y30pm, todo puede pasar. Hay viernes en que voy al trabajo con una mochila llena de ropa, porque ese fin de semana me escapo de la ciudad.

Hay días en que hago muchas cosas, hay otros, en que no hago nada. Y hacer nada es tan rico. También lo es tener que hacer y no hacerlo. Procrastinar es sumamente delicioso. Bien dice la frase de Mary Wilson Little "No hay placer en no tener nada que hacer. Lo divertido es tener mucho que hacer y no hacerlo".

¿Qué haré hoy a partir de las 5y30pm? Excelente pregunta. Hasta ahora, no tengo la más mínima idea. Y eso es lo delicioso. No tener planes, no saber qué pasará. Así lo que venga, será bien recibido, porque no fue previamente planificado. No te podrá desilusionar.

Tengo ganas de bailar, de ir al cine, de verme con mis amigos, de seguir tomando fotos, de viajar, de sonreir, de vivir, de dormir. Tengo ganas de soñar, de sentir, de pensar, de ser.

Quiero ser.

Y quiero saber ser.

Quiero ser feliz.

Soy feliz.

miércoles, julio 15, 2009

5 estrellas, 4 deseos


No me lo esperaba. Nunca se me cruzó por la mente. De repente alcé los ojos al cielo y una sonrisa se dibujó en mis labios. Un cielo negro terciopelo, salpicado de un sinfín de estrellas. Todas brillando, todas parpaeando, todas sonriendo, como el Principito.

No pude aguantar las ganas, fui guiada a un espacio amplio, el cesped acogió mi cuerpo. Acostada, boca arriba, sin hacer nada, sin decir nada, no había necesidad, la plenitud del cielo me sobrecogió.

Y creí que eso era más que suficiente. Cuando de repente:
- ¿Viste? ¡Una estrella fugaz!
- ¡No!, ¿dónde?

Me perdí la primera. Sí, la primera, porque sin darme cuenta, como un regalo de algún ser superior (¿Dios?) pude disfrutar de 4 estrellas fugaces que le siguieron.

Extrañamente, presentía que iban a venir más. Y decía:
- Ya verás, vamos a ver una más.
- ¿Cómo lo sabes?
- No sé, simplemente lo siento.

Una pequeña lluvia de estrellas. Ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que había visto una, pero era una adolescente.

Pero esta vez sí lo recordaré. Sábado 11 de julio de 2009. 5 estrellas, 4 deseos.

Gracias :o)